¿Qué es una sauna de infrarrojos y cómo funciona?
Una sauna de infrarrojos se diferencia fundamentalmente de una sauna convencional. En lugar de calentar el aire de la habitación a 80-100 grados Celsius, trabaja con emisores de infrarrojos que transmiten el calor directamente al cuerpo. La temperatura ambiente se mantiene significativamente más baja, entre 40 y 60 grados Celsius, lo que hace que la aplicación sea más agradable y tolerable para muchas personas.
La radiación infrarroja es parte del espectro natural de la luz solar y es invisible para el ojo humano. Se distinguen tres tipos: infrarrojo-A (infrarrojo cercano), infrarrojo-B (infrarrojo medio) e infrarrojo-C (infrarrojo lejano). En las saunas de infrarrojos se utilizan principalmente emisores de infrarrojo-C, ya que estos permiten una distribución del calor especialmente suave y uniforme. La radiación penetra algunos milímetros en la piel y calienta el tejido desde el interior.
La diferencia con la sauna finlandesa
Mientras que en la sauna finlandesa el aire caliente calienta el cuerpo desde el exterior, el calor infrarrojo actúa de forma más directa y eficiente. El cuerpo alcanza su temperatura de funcionamiento más rápidamente sin que las vías respiratorias se vean afectadas por el aire caliente. Esto hace que las saunas de infrarrojos sean especialmente interesantes para personas con problemas circulatorios o enfermedades respiratorias. Además, el tiempo de calentamiento de una cabina de infrarrojos, de 10 a 20 minutos, es significativamente más corto que el de una sauna tradicional.
Efecto detox: desintoxicación mediante sudoración intensa
Uno de los beneficios más mencionados de las saunas de infrarrojos es su efecto desintoxicante. De hecho, el calor profundo estimula intensamente la producción de sudor, a menudo incluso más que en una sauna clásica. Al transpirar se excretan diversas sustancias a través de los poros de la piel, entre ellas sales, urea y, en pequeñas cantidades, también metales pesados como plomo, mercurio o cadmio.
La idea de liberar el cuerpo de toxinas mediante la sudoración es tentadora. Desde el punto de vista científico, sin embargo, la función desintoxicante de la piel es limitada. El trabajo principal de desintoxicación lo realizan el hígado y los riñones. No obstante, los estudios demuestran que las sesiones regulares de sauna pueden favorecer la eliminación de ciertas toxinas liposolubles a través del sudor. Por lo tanto, el efecto detox debe entenderse como una medida complementaria, no como un sustituto de los órganos desintoxicantes del propio cuerpo.
Mejora de la salud de la piel
La intensa sudoración en la sauna de infrarrojos tiene un efecto secundario positivo para la piel. Los poros se abren y se limpian a fondo, se eliminan las células muertas de la piel. Al mismo tiempo, la mejora de la circulación sanguínea favorece el suministro de nutrientes y oxígeno a la piel. Muchos usuarios informan de un cutis más fresco y radiante tras un uso regular. Sin embargo, en caso de enfermedades de la piel como el acné o la psoriasis, se debe consultar previamente con un médico.
Alivio del dolor mediante calor profundo
El efecto analgésico del calor es conocido desde hace siglos y se utiliza en diversas formas de terapia. El calor infrarrojo penetra más profundamente en el tejido que las aplicaciones de calor convencionales y también alcanza músculos, tendones y articulaciones. Esto lo hace especialmente efectivo para diversos cuadros de dolor.
Tensiones musculares y dolor de espalda
En caso de tensiones musculares, el calor infrarrojo actúa de forma relajante y favorece la circulación sanguínea. El aumento de la circulación sanguínea proporciona al tejido tenso más oxígeno y nutrientes, mientras que al mismo tiempo los productos finales del metabolismo se eliminan más rápidamente. Muchas personas con dolor crónico de espalda o tensión en el cuello informan de un alivio significativo después de sesiones regulares de sauna de infrarrojos. El calor ayuda a relajar las zonas musculares endurecidas y a mejorar la movilidad.
Molestias articulares y artritis
También en caso de dolores articulares y molestias artríticas, el calor profundo puede proporcionar alivio. La mejora de la circulación sanguínea favorece el suministro al cartílago articular y puede influir positivamente en los procesos inflamatorios. Los estudios sugieren que las aplicaciones regulares de infrarrojos en la artritis reumatoide pueden reducir la rigidez y mejorar la movilidad. Sin embargo, es importante que la aplicación no se realice durante brotes inflamatorios agudos, ya que el calor puede ser contraproducente en este caso.
Fibromialgia y síndromes de dolor crónico
Especialmente interesantes son los resultados en la fibromialgia, un síndrome de dolor crónico que a menudo es difícil de tratar. Varios estudios han demostrado que la terapia de infrarrojos puede reducir significativamente la sintomatología del dolor en pacientes con fibromialgia. La combinación de calor, relajación y mejora de la circulación parece tener aquí un efecto positivo integral.
Otros beneficios para la salud
Sistema cardiovascular
La acción del calor en la sauna de infrarrojos entrena el sistema cardiovascular de forma suave. Los vasos sanguíneos se dilatan, la presión arterial desciende temporalmente y el corazón debe bombear con más fuerza, de forma similar a la actividad física moderada. Las sesiones regulares de sauna pueden contribuir a largo plazo a mejorar la elasticidad vascular y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estudios de Finlandia han demostrado que los usuarios frecuentes de sauna tienen un menor riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
Reducción del estrés y relajación
El agradable calor de la sauna de infrarrojos tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso. El cuerpo libera endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, mientras que al mismo tiempo disminuye el nivel de cortisol, la hormona del estrés. Muchos usuarios aprecian la sauna de infrarrojos como un refugio para desconectar del estrés diario y recargar energías. El uso regular puede contribuir a un mejor sueño y a una mejora general del bienestar.
Apoyo al sistema inmunológico
El sobrecalentamiento artificial del cuerpo simula la fiebre, una reacción defensiva natural del sistema inmunológico. Esto puede estimular la producción de glóbulos blancos y fortalecer la defensa inmunitaria. Los usuarios regulares de sauna de infrarrojos informan con frecuencia de menos resfriados e infecciones, especialmente durante la estación fría.
Aplicación correcta y frecuencia
Para obtener resultados óptimos, una sesión de sauna de infrarrojos debe durar entre 20 y 45 minutos. Los principiantes deberían comenzar con sesiones más cortas de 15 a 20 minutos y aumentar gradualmente la duración. La temperatura ideal está entre 45 y 60 grados Celsius, según la sensación personal.
Antes de la sesión de sauna se debe beber suficiente líquido para compensar la pérdida de líquidos por la sudoración. También después de la sesión es importante tomar al menos medio litro de agua o té sin azúcar. Una ducha ligera antes de la sesión de sauna abre los poros y prepara la piel de forma óptima.
La frecuencia de aplicación depende de los objetivos individuales. Para el bienestar general son suficientes dos o tres sesiones por semana. Para objetivos terapéuticos como el alivio del dolor, también pueden ser útiles aplicaciones diarias, preferiblemente en consulta con un médico o terapeuta.
¿Cuándo se debe tener precaución?
A pesar de los muchos beneficios, la sauna de infrarrojos no es adecuada para todo el mundo. Las mujeres embarazadas deben evitar las sesiones de sauna o realizarlas solo después de consultar con su médico. Las personas con inflamaciones agudas, fiebre o enfermedades cardiovasculares graves también deben tener precaución. En caso de hipertensión arterial tratada con medicamentos, es recomendable una consulta médica, ya que el calor puede influir adicionalmente en la presión arterial.
También en caso de enfermedades de la piel, heridas abiertas o cicatrices quirúrgicas recientes se debe tener precaución. Quien tome medicamentos debe comprobar si estos pueden influir en la regulación térmica del cuerpo.
Conclusión: la sauna de infrarrojos como medida de bienestar integral
La sauna de infrarrojos ofrece una forma suave y efectiva de promover la salud y el bienestar. El calor profundo puede contribuir efectivamente a la desintoxicación, aliviar el dolor y fortalecer el sistema cardiovascular. Especialmente en estados de dolor crónico, tensiones musculares y estrés, el uso regular puede aportar mejoras notables.
Sin embargo, la sauna de infrarrojos debe entenderse como parte de un concepto de salud integral, no como un remedio milagroso. Una alimentación equilibrada, suficiente ejercicio y un sueño adecuado siguen siendo los pilares fundamentales de la salud. La sauna de infrarrojos puede complementarlos de forma sensata y contribuir a una mayor calidad de vida, siempre que se utilice correcta y regularmente.
Dieser Ratgeber dient ausschließlich zu Informationszwecken und ersetzt keine medizinische Beratung oder Diagnose. Bei anhaltenden Beschwerden konsultieren Sie bitte einen Arzt. Nahrungsergänzungsmittel und Heilpflanzen sollten nicht ohne Rücksprache mit einem Therapeuten eingenommen werden.
